Saturday, September 03, 2005

Religión, política y negocios, Revista Cambio 2005

La senadora Alexandra Moreno Piraquive es el eje de un controvertido grupo religioso y político, con ingresos calculados en miles de millones al año.

Óscar Jaír Bedoya Piraquive aprendió, desde su infancia, que su tía María Luisa Piraquive, cabeza de la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional, era una guía que Dios había puesto en su camino. Aprendió a creer en lo que ella creía y, con el tiempo, no dudó en hacerse pastor.

Durante mucho tiempo fue el encargado de recolectar diezmos y ofrendas en la sede principal de la congregación, y eso le permitió ser testigo de cómo la familia fue construyendo un fortín económico y político, bajo el lema de "Creer primero en la palabra de la señora María Luisa, antes que en la palabra del Señor".

Pero la señora María Luisa no sólo controla a su familia, sino que ejerce una extraña fascinación entre los miles de fieles que asisten los domingos a los más de 180 templos de su iglesia.

Personas que la han visto aseguran que cuando están en su presencia, sus seguidores levantan los brazos a su paso, en señal de reverencia, y oyen sin parpadear cuando les reitera, una y otra vez y sin asomo de pudor, que Dios se le ha revelado en varias ocasiones y que ella y su familia son los elegidos para transmitir la palabra del Señor en esta tierra.

Periodistas de CAMBIO presenciaron, el domingo 8 de mayo, uno de los cuatro oficios que se llevan a cabo en la sede del barrio Las Ferias, al occidente de Bogotá.

En una especie de teatro construido en una inmensa bodega, desfilan cada domingo cerca de 6.000 personas, 1.500 en cada uno de los cuatro cultos dominicales.

Antes de la ceremonia, los creyentes son sometidos a una requisa minuciosa por parte de seis de los 30 guardias armados y dotados de sofisticados equipos de comunicación que, distribuidos en forma estratégica, vigilan el templo por dentro y por fuera.

Poco antes de empezar, los asistentes recogen sobres dispuestos en dos repisas, una a cada lado del salón, les meten billetes y luego los introducen por unas ranuras que hay en las paredes y que llevan a una bóveda blindada.

Finalizada la colecta, un pastor entona cánticos para iniciar la ceremonia que dura más o menos 90 minutos. Aparte de los 6.000 asistentes al templo de Las Ferias, entre 20.000 y 25.000 seguidores de esta iglesia acuden el domingo a los 180 templos restantes en 160 ciudades y pueblos del país.

Miles de millones al año

Bogotá es, sin duda, la ciudad donde mayor número de creyentes tiene la Iglesia Ministerial. Y por ello mismo, el lugar donde más alto es el recaudo de diezmos y limosnas.

El lunes, tres personas de confianza de la señora María Luisa, que se movilizan en dos blindados que pertenecen a la congregación, recogen el dinero que ha sido empacado en grandes bolsas negras, rutina que repiten en las nueve sedes que la iglesia tiene en Bogotá.

Terminado el recorrido, se dirigen hacia el sector de Suba y, en una casa del conjunto residencial Monticello I, protegida por un sistema de seguridad con circuito cerrado de televisión y censores de alta precisión, entregan las bolsas con dinero.

"Ahí nos encontrábamos Rosalba Piraquive, hermana de mi tía María Luisa; su hijo Javier Pérez; Cecilia Corredor, hermana media de María Luisa; sus hijas Raquel y Martha Cecilia, y yo –le reveló a CAMBIO Óscar Jaír Bedoya–. Empezábamos a contar plata en siete máquinas". Y luego cuenta que "una vez, sólo en Bogotá, se recogieron 1.000 millones de pesos en un mes".

Voceros de la Iglesia Ministerial rebajan dicha cifra y dicen que cerca de 25.000 seguidores asisten a los cultos dominicales. Hay quienes aportan sumas bajas de entre 2.000 y 5.000 pesos.

Pero muchos otros entregan 10.000, 20.000 y hasta 50.000 pesos. Incluso, alrededor de 2.000 pagan un diezmo del 10% de su salario mensual.

"Creer primero en la palabra de la señora María Luisa antes que en la palabra del Señor." Lema de la iglesia

"El promedio de las limosnas dominicales está alrededor de los 10.000 pesos –le dijo a CAMBIO un fiel asistente al templo de Las Ferias– pues, si bien en Bogotá puede ser más alto, en ciudades medianas y pequeñas baja".

Estas cifras indicarían que en un domingo promedio, las limosnas le reportan a la Iglesia Ministerial unos 250 millones de pesos, que, multiplicados por las cuatro semanas del mes, alcanzarían la suma de 1.000 millones.

Si se suman los 2.000 fieles que pagan diezmo y se asume que lo hacen sobre una cifra baja de dos salarios mínimos, serían 160 millones adicionales al mes, es decir, más de 1.100 millones mensuales recaudados en el país, y eso sin contar la actividad en decenas de templos que la Iglesia tiene en Aruba, Alemania, Chile, Costa Rica, Ecuador, España y entre la colonia hispana de Estados Unidos.

De cualquier modo, y por muy discutibles que resulten estas cifras, lo que está claro es que, en sólo ocho años, la señora María Luisa Piraquive; su hija, la senadora Alexandra Moreno Piraquive, y el concejal de Bogotá Carlos Alberto Baena, han convertido la Iglesia de Dios Ministerial de Jesuscristo Internacional en una multinacional de la fe, con 180 sedes en Colombia y decenas de templos en otros países, y en un emporio político y de negocios.

Un discurso fundamentalista sobre el Bien y el Mal, Dios y el Diablo, les ha servido para captar fieles, dinero y votos, todos ellos en grandes proporciones. Sin embargo, tanto en el manejo político como en el de las propiedades adquiridas con el fruto de diezmos y limosnas, hay grandes interrogantes que CAMBIO investigó.

Reino de este mundo

La señora Maria Luisa Piraquive es la cabeza visible de la Iglesia Ministerial, del mismo modo que su hija, la senadora Moreno Piraquive, es la líder del Movimiento Independiente de Renovación Absoluta (MIRA), que ocupó el lugar 19 entre las votaciones más altas para el Senado en 2002.

Desde el comienzo sorprendió a sus colegas porque renunció a prebendas, entre ellas tener vehículo, conductor y escoltas. Algo similar ocurrió con el pastor principal de la iglesia en Bogotá, Carlos Alberto Baena –casado con una sobrina de la señora Maria Luisa– quien, con 20.000 votos a nombre del MIRA, llegó sobrado al Cabildo de la capital, y también rechazó escoltas, vehículos y celular.

Sin embargo, la buena impresión que produjeron Moreno y Baena cuando asumieron sus curules, en una y otra corporación, empezó a cambiar cuando sus colegas se dieron cuenta de que se movían protegidos por un intimidante cuerpo de seguridad. Se movilizan en dos vehículos blindados y tienen 14 guardaespaldas repartidos en dos turnos, a cargo de una empresa de vigilancia privada, Libertadora de Seguros, de la cual es accionista la madre de la congresista.

Y a pesar de que los dos representantes del MIRA tienen fama de serios, estudiosos y enemigos de la corrupción, CAMBIO tuvo acceso a un video que muestra cómo, para conseguir votos, acuden a las viejas prácticas clientelistas. La cinta fue grabada a finales de 2004 en una sede de la Iglesia Ministerial en Armenia, Quindío.

La senadora y Baena intentaron que la revista no publicara este artículo sobre su iglesia.

La ceremonia fue iniciada por la señora María Luisa Piraquive, que invitó al medio millar de asistentes a votar por el MIRA en las próximas elecciones. "No me nacía dar un voto por nadie, pero doy el voto por el MIRA porque es Dios y debo agradarle a Dios –dice la señora Piraquive–.

Usted no vaya a pecar criticando o murmurando, cuando no entienda, cállese, cierre su boca, pero no vaya a perder la bendición de Dios. No vayan a enojarse contra la politiquería".
Luego interviene el concejal Baena:

"El diablo quiere acabar con el MIRA y ese gusto no se lo vamos a dar. Quiero ser muy sincero con ustedes: llevo tres años en el Concejo de Bogotá y me he dado cuenta de cómo trabajan ellos (los concejales).

Son implacables y compran votos y sólo van por los votos. Nos toca hacer igual, ser astutos. Me adelanto: el próximo año, cuando abran elecciones, voy por la gente y la inscribo.

Permítanme la sinceridad. Y el día de marzo del 2006 voy y los recojo y los llevo a la urna y me cercioro si (sic) mis votos aparecen. No hay otra opción".

La Procuraduría General de la Nación investigó una queja contra la senadora Moreno y el concejal Baena, interpuesta en octubre pasado por Julián Cardona y Angélica Máez, ex pastores de la Iglesia Ministerial.

El ente investigador desestimó las denuncias sobre clientelismo religioso y coacción a los votantes pero, en ese estudio, ni los denunciantes ni la Procuraduría tuvieron en cuenta el video que ahora revela CAMBIO.

Finca raíz

Lo que hace la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional no es muy distinto de lo que hacen algunas de las 768 iglesias y sectas religiosas que están actualmente registradas en la oficina de Asuntos Religiosos y Libertad de Cultos del Ministerio del Interior y de Justicia.

Si bien hay muchos casos de cultos respetables que, además de su labor pastoral, cumplen funciones sociales en numerosas comunidades del país, en especial las más pobres, lo cierto es que hay decenas, incluso cientos de iglesias de garaje en las que toda suerte de avivatos traman incautos y se aprovechan de sus problemas afectivos, económicos, de salud e incluso mentales, para sacarles plata.

Además, las cabezas de algunas de estas iglesias han amasado enormes fortunas, pues no siempre reinvierten los diezmos y las limosnas en las actividades pastorales.

Hay casos en los que esos recursos son utilizados para alimentar grandes negocios o incluso movimientos políticos regionales y hasta nacionales, en los que los fieles se convierten en electorado amarrado.

"Una vez, sólo en Bogotá, se recogieron $1.000 millones en un mes. " Óscar Jaír Bedoya

En el caso de la Iglesia Ministerial de María Luisa Piraquive, no sólo hay denuncias sobre utilización política de los fieles y del dinero que entregan.

También hay inquietudes en torno al emporio económico levantado sobre los dineros de la congregación e incluso casos en los cuales, bienes adquiridos con esos recursos, han terminado en manos de los líderes religiosos como personas naturales.

CAMBIO estableció que la finca raíz es uno de los principales sectores de inversión y que buena parte de las propiedades está escriturada a nombre de miembros de la familia y de los más cercanos colaboradores de la iglesia.

Por ejemplo, un penthouse avaluado en 216 millones de pesos que, según el registro de Instrumentos Públicos, estaba a nombre de la Iglesia Ministerial, fue traspasado el 1º de enero de 2002 a la senadora Alexandra Moreno Piraquive.

Y el 16 de mayo del mismo año, una vivienda de 130 millones de pesos –matrícula 50N-689855– a nombre de la iglesia, pasó a manos de Martha Cecilia Hernández –contadora de la iglesia– y de Iván Alejandro Bossa, un conocido pastor.

Otros dos hijos de la señora María Luisa, Perla y César Eduardo, también tienen propiedades a su nombre.

Perla, quien administra una sede de la iglesia en Estados Unidos, compró, el 2 de septiembre de 1999, un penthouse por 350 millones de pesos en el conjunto residencial Monticello II, en Bogotá, y César Eduardo, que maneja los dineros de la congregación y es representante legal de la iglesia, adquirió, el 30 de noviembre de 2003, un predio por 81 millones de pesos en el occidente. Además, los tres hermanos Moreno Piraquive comparten la propiedad de una casa recién remodelada en el barrio Normandía de Bogotá.

A nombre de la señora María Luisa figuran cuatro casas –registros inmobiliarios 50N-20162863, 50N-20106749, 50C-231656 y 50C-889250–, avaluadas en más de 730 millones de pesos.

Ella figura también como propietaria de un local en el centro comercial Santa Bárbara, cuyo valor estimado es de 160 millones de pesos. Y en Armenia es dueña de dos casas: una en la urbanización La Castellana y otra en el condominio Las Quimbayas, avaluadas en 240 millones de pesos.

Debate jurídico

Sin embargo, y a pesar de que a la oficina de Asuntos Religiosos de Mininterior llegan numerosas quejas sobre estas congregaciones, la ley no da mucho margen de maniobra para actuar.

"La legislación se ha quedado corta para regular el funcionamiento de estas iglesias –le dijo a CAMBIO un funcionario de esa oficina–. Sabemos que muchas explotan la fe y que detrás de servirles a los fieles se esconde un gran negocio".

En este punto se abre un interesante debate de tipo jurídico. Aunque, en términos generales, no existe un conjunto de normas claras en materia de lo que estas iglesias pueden y no pueden hacer con los dineros que recaudan de sus fieles, algunos constitucionalistas y penalistas consideran que en casos como el la Iglesia Ministerial se pueden estar configurando conductas indebidas.

Para el ex vicepresidente Humberto de la Calle, quien actuó como delegado del Gobierno ante la Asamblea Constituyente que marcó una gran apertura en materia de cultos, "es comprensible que un pastor o un sacerdote utilicen dineros de los diezmos para comprar el mercado, adecuar un apartamento en la sacristía, todo ello en términos razonables.

Pero algo muy distinto es que dineros que se deben destinar al culto sirvan para adquirir costosas propiedades que luego son traspasadas a pastores, jerarcas o empleados de la organización y que quedan a nombre de esas personas".

Darío Bazzani Montoya, ex procurador auxiliar y reconocido penalista, considera que en estas conductas puede haber lugar a una investigación penal.

"En relación con el tema de propiedades que estuvieron a nombre de la Iglesia Ministerial, y que pasaron a manos de familiares y personas cercanas a la señora María Luisa Piraquive, representante legal de la congregación, eventualmente se puede configurar a la luz de la ley penal el delito de abuso de confianza, pues, según el Código Penal, es aquél en el que un individuo se apropia en provecho suyo o de un tercero, de cosa mueble ajena, que se le haya confiado", dice Bazzani, y agrega que "también se podría configurar en este caso el delito de estafa, porque de alguna manera ha sido aprovechado un bien –dinero que entra a la congregación– para sí o para un tercero, utilizando, como dice el Código, artificios o engaños dirigidos a inducir en error a la persona".


CAMBIO intentó en numerosas ocasiones dialogar con voceros de la Iglesia Ministerial, en especial con la senadora Alexandra Moreno Piraquive y el concejal Carlos Alberto Baena.

Hubo reiterada renuencia de la congresista y del concejal a conceder declaraciones. Incluso, el martes 17, en el recinto de la cámara alta, la senadora se molestó con el reportero gráfico de la revista porque éste estaba tomándole algunas fotos. Finalmente, y a pedido de la senadora, tanto ella como el concejal Baena se hicieron presentes, el miércoles 18 en la tarde, en las instalaciones de CAMBIO.

Sin embargo, no quisieron contestar preguntas específicas y se limitaron a decir que la investigación periodística de CAMBIO estaba motivada por denuncias de un sobrino de la señora María Luisa Piraquive, a quien descalificaron con argumentos relacionados con sus preferencias sexuales. Baena exhibió un fallo de tutela en contra de esta persona, en el que un juez le prohíbe referirse en términos difamatorios en contra de la Iglesia Ministerial en declaraciones a medios de comunicación.

Con ese argumento, Baena y la senadora quisieron convencer a los periodistas de CAMBIO de que no podían publicar artículo alguno, lo que fue rechazado por la revista.

Una congresista 'pilosa'

La senadora Alexandra Moreno Piraquive hace parte de la Comisión II, que se encarga de las relaciones internacionales y la seguridad nacional.

Su actividad legislativa es calificada por sus colegas de comisión como muy activa, sobre todo en los temas internacionales.

Tiene entre sus prioridades el Tratado de Libre Comercio (TLC), en el que no sólo se ha vuelto una experta, sino que, incluso, escribió el libro Una mirada al TLC.

Fue una de las promotoras de la marcha nacional contra el maltrato y el abuso sexual violento en los niños. Además, ha sido autora de tres leyes: gestión de calidad en las entidades públicas, requisitos en la Justicia Penal Militar y seguimiento a los tratados internacionales.

Renunció a su Unidad Técnica Legislativa (UTL), una prerrogativa otorgada por la ley, sin embargo, en la UTL de la congresista laboran ocho asistentes y asesores nombrados por resolución, y dos más por contrato.

Entre todos reciben, como salarios y honorarios, el equivalente a 49 salarios mínimos legales vigentes, es decir, 19 millones de pesos mensuales.

La senadora y el concejal tienen su propio esquema de seguridad, con 14 guardespaldas en dos turnos.

Otros negocios

En la parte posterior de los templos, voluntarios venden un kit bíblico que incluye una Biblia –editada especialmente para la iglesia–, un cuadernillo de cantos, 10 discos compactos y el libro Vivencias, de la señora María Luisa, en el que relata sus encuentros con Dios.

Un paquete de productos religiosos que cuesta 200.000 pesos y cuya adquisición es obligatoria.

Como la seguridad de la iglesia es fundamental, por el dinero en efectivo que maneja, la señora María Luisa se hizo socia de la empresa Libertadora de Seguros, una compañía de vigilancia –matrícula mercantil 00254015 de 1986– que suministra el personal de seguridad y los vehículos blindados para la protección de la familia, los templos, las residencias y los demás negocios. Por otra parte, desde 2004 funciona en la vía Bogotá-Melgar, el restaurante ¡Mira qué rico! (por las siglas del movimiento político de la familia), administrado por los seguidores más antiguos de la congregación.

Thursday, September 01, 2005

El carisma es el que jalona

El espectro religioso nacional ha cambiado drásticamente en las últimas décadas. En ese cambio, ningún movimiento ha tenido mayor éxito en su capacidad para captar nuevos miembros que el movimiento pentecostal, que constituye la segunda fuerza religiosa del país después de la iglesia Católica.

El pentecostalismo es un movimiento religioso que se fragmenta y que gira en torno al carisma personal de sus líderes. En la medida en que ha crecido se han consolidado grandes empresas religiosas que mueven gigantescas cantidades de dinero.

Los líderes pentecostales más destacados y que son tanto fundadores como gerentes de su propia organización son ampliamente conocidos. Son líderes carismáticos muy visibles a través de los medios y gozan de una gran influencia sobres sus seguidores, quienes los ven como los genuinos portadores de la voz de Dios.

Ellos han aprovechado la fidelidad de sus congregaciones para ingresar en la contienda política, ya sea impulsando a un determinado candidato, negociando los votos por favores políticos o ingresando ellos mismos como candidatos.

En un principio la participación en la política de los movimientos evangélicos giró en torno al proyecto de libertad de cultos, lo que se evidenció en el único gran esfuerzo de unidad política de los pentecostales, quienes a través del movimiento Unión Cristiana, alcanzaron dos curules en la constituyente.

Luego, se fragmentaron en la política de la misma manera que están fragmentados en lo religioso. Además de liderazgo carismático que les permite mantener cautivo el voto de sus congregaciones estos grupos comparten las siguientes características: Tienen su propio canal de difusión a través de los medios masivos de comunicación: el C–4, a través de Colmundo Radio, el PNC cuenta con MCI radio y Mira con su propio periódico.

Todas estas organizaciones trasladan las estrategias proselitistas de sus iglesias al campo político. Y constituyen empresas familiares.Es incierto lo que pueda ocurrir con estos movimientos frente a la reforma política. Por un lado los intereses particulares de sus líderes dificultan las alianzas entre ellos, por otro lado parece poco probable que de manera independiente cada uno de ellos logre alcanzar el umbral de votos necesario para mantener el estatus de Partido Político.

El rápido crecimiento de las congregaciones las hace especialmente atractivas para los candidatos presidenciales, especialmente para los liberales, pues desde el siglo XIX son evidentes las afinidades entre liberales y protestantes en nuestro país. Esto ha convertido los púlpitos pentecostales en escenarios de proselitismo político en época de elecciones.

Uribe no solo hizo campaña presidencial en las congregaciones pentecostales sino además las usó como escenario para impulsar el referendo. Es indudable que en la medida en que crezcan los pentecostales su voto se hará aún más decisivo en la contienda por la Presidencia.
MAURICIO BELTRÁN
Profesor de sociología de la Universidad Nacional

Tuesday, August 30, 2005

Garavito, el cristiano; El Espectador 03/22/2005

Fue bautizado el primero de agosto de 2003

Garavito, el cristiano

Juan David Laverde Palma enviado especial, Calarcá (Quindío)

La ceremonia de iniciación no tardó mucho. Sólo 25 minutos fueron necesarios para que recibiera la bendición del pastor superior y se convirtiera en un seguidor más de la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia.

Momentos atrás se había predispuesto dentro del penal de Peñas Blancas, Calarcá, donde estaba recluido, una improvisada piscina de plástico en la que se sumergió para recibir su bautismo.

Justo después de salir del agua pronunció esa frase del Evangelio que había estudiado una y otra vez mientras se preparaba para la ceremonia desde su solitaria celda: “Deje el impío su camino y el hombre inicuo sus pensamientos y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia”.

Fue sólo hasta entonces que Luis Alfredo Garavito Cubillos, sobre el filo del mediodía de aquel 1º de agosto de 2003, cerró la horrorosa página de su vida, en la que se enumeraba ese interminable abecé de la muerte que dejó su recorrido de sangre a lo largo del país.

“Oren por mí”, prosiguió Garavito, “de pronto algún día el mundo pueda perdonarme por lo que hice. Hoy he avanzado en ese camino. Por lo menos yo ya me perdoné”, les dijo a los escasos asistentes a la celebración, entre quienes se contaban siete pastores cristianos y algunos miembros del Inpec.

Curiosamente también fueron invitados por Garavito varios investigadores del CTI de la Fiscalía, que han seguido de cerca su expediente judicial, sin duda el más escalofriante de la historia del país.

El acto se llevó a cabo en un diminuto patio contiguo al pabellón de sanidad, donde Garavito tiene un cuarto sencillo donde purga su condena. Allí sale a tomar el sol a diario, ya que no puede tener contacto con ningún interno.

Haber abusado y descuartizado a cerca de 200 infantes en 33 municipios de Colombia –entre 1992 y 1999– lo convierten en el blanco predilecto de sus compañeros de prisión.

“Yo me regalo para esa vuelta; me vale un pepino que se haya vuelto cristiano”, suelen decir los reclusos de Peñas Blancas.

El confesor de Garavito

Su búsqueda religiosa había empezado muchos años antes de su primer infanticidio, ocurrido en Jamundí (Valle) en 1992. Desesperado por el maltrato de su padre, de quien relata que “le daba correa hasta chorrear sangre”, y por esa huella imborrable de su niñez que significó su violación, a los 9 años de edad decidió abandonar su casa en Trujillo (Valle) al cumplir la mayoría de edad.

Vagó por Colombia, se involucró con sectas satánicas y ritos espiritistas, invocó muertos y hasta profanó algunas tumbas.

“Ahí comencé a arruinar mi vida”, le confesó Garavito al pastor Didier Amariles Gallego en febrero de 2003, cuando empezó a acompañarlo espiritualmente. “Desde esa época empecé a sentir como si una fuerza endemoniada se apoderara de mí. Así maté a todos esos niños”, le dijo.

El pastor Amariles, de 37 años, es quizá el único hombre que ha logrado colarse en su enigmática personalidad. Nadie estuvo antes tan cerca del confeso asesino. Ni siquiera su hermana Ester Julia, quien lo visita esporádicamente en la cárcel. No cabe duda de que se ha convertido en su mejor amigo, su guía espiritual y su principal apoyo.

A ese pasado oscuro y a su exagerado gusto por el licor atribuye el pastor Amariles el desdichado destino de Garavito, un hombre que intentó suicidarse en repetidas oportunidades sin éxito.

El mismo que le reveló al pastor Amariles que lo primero que revisaba antes de salir de su casa era si llevaba entre sus bolsillos una pasta de cianuro, con la que pensaba suicidarse el día en que lo capturaran las autoridades.

Sin embargo, el día de su detención en Villavicencio –22 de abril de 1999– aquella pastilla desapareció. “El Señor la hizo desaparecer, porque tenía otros planes para mi vida”, recordaría años después en un artículo que publicó desde la cárcel para una revista cristiana.

“En la cárcel los peligros no cesaron, pero desde el primer día que caí preso hasta hoy, el Señor me ha protegido de muchos peligros, pues son muchos los que desean mi muerte. Pero yo oré a Dios por la bendición del Altísimo para ellos”, escribió entonces.

Aproximarse a Garavito no fue fácil. Pero, sostiene Amariles Gallego, cuando habla con él no ve al hombre que mató a 200 niños, “de ser así no sería capaz de arrimármele”, dice. “Yo miro al hombre que necesita ayuda”. Y cuenta que en alguna oportunidad alguien de la misma iglesia le preguntó que si le podía garantizar que Garavito no iba a volver a violar y a asesinar infantes una vez saliera de prisión. Él le contestó: “Estoy tan convencido de su cambio, que sería capaz de dejar a mis dos hijos en la celda con él”.

El cambio

Probablemente el canadiense Aksel Verner Larsen jamás sospecharía aquel 12 de mayo de 1937, día en que llegó al país como misionero para fundar la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia, que 66 años más tarde uno de los discípulos más consagrados de esa religión sería el mismo hombre que en la década de los noventa coleccionaba celosamente los recortes de prensa en los que se reseñaban sus asesinatos; el mismo que apuñalaba a los pequeños por el costado izquierdo mientras los violaba; el que los ahorcaba con nailon de colores lila y azul, sus preferidos; el que se embriagaba con un aperitivo barato llamado “De la Corte” antes de perpetrar sus crímenes.

El mismo hombre que, según el voluminoso expediente de la Fiscalía, tras asesinar en junio de 1998 en Génova (Quindío) a Noe Gabriel García y a Carlos Andrés Amaya, ambos de 13 años, y Luis Gonzaga Marín, de 11 años, le dijo a un mayoral, cuando éste le mostró los periódicos regionales en los que se detallaban estos tres crímenes: “Estos tipos no tienen perdón de Dios”.

Pero, aunque parezca increíble, al parecer lo tuvo. O al menos eso siente. Suena extraño de todas maneras que el más grande asesino de la historia del país se haya convertido en un cristiano consagrado a la oración.

Poco queda del hombre desgarbado y alcohólico de antes. Hoy su contextura es más gruesa, “está más blanquito, como despercudido”, y ya no tiene bigote. Le gusta mantenerse bien vestido, de camisa y pantalón, preferiblemente. “Ese cambio físico tiene que ver con su transformación espiritual”, comenta la sicóloga Clara Inés Segura, otra de las pocas personas que ha tenido acceso a él.

También dejó de escuchar música carrilera y guasca. Son los cánticos cristianos y los salmos de la Biblia los que ahora lo entretienen en su celda. Allí es esquizofrénico con el orden. Duerme sobre un catre metálico. A un costado tiene una mesa de trabajo donde escribe religiosamente desde que se levanta, sobre las 6:00 de la mañana, hasta que se duerme, 12:00 de la noche.

Debajo de su cama guarda con celo sus libros cristianos y los miles de documentos que ha escrito o han escrito sobre su caso. No le caben todos los papeles en su celda.

El director de la cárcel, mayor (r) Fabián Ríos Cortés, dice que entrar allí es como ingresar a un juzgado repleto de expedientes. “No hay por dónde caminar”, dice. Cada espacio está meticulosamente asignado para guardar un papel, un documento.

Casi no ve televisión, aunque le interesa estar bien informado. Un canal que transmite predicaciones cristianas es su favorito. Lo mantiene encendido mientras hace sus oraciones y escribe con detalle sus recuerdos. Está empeñado en escribir un libro sobre su vida.

En él quiere contar su historia. Es como una especie de exorcismo definitivo con su pasado. “Uno perdona, pero no olvida”, dice el pastor Amariles con mucha razón. Por eso aún se despierta exaltado en las noches recordando aquellos rostros infantiles a los que les hizo tanto daño. Aún se mantiene a la defensiva. Es medido y cauteloso a la hora de dialogar. Examina cuidadosamente a su interlocutor. Lo observa. Lo prueba.

Está muy esperanzado en salir dentro de unos años, por rebajas y estudio. Pese a que tiene 90 condenas en su contra, casi todas de 40 años, la justicia colombiana las acumula y es probable que pueda salir mucho antes de lo esperado. “Aspiro a pagar mi condena y salir de acá, he pedido perdón, y ya me siento rehabilitado”, dice.

Incluso, quiere salir a la calle a predicar la palabra de Dios, esa que, según el pastor Amariles, lo transformó. “Es un buen creyente. No sé si pueda convertirse en pastor, pero sí está entregado al Evangelio”, agrega Amariles.

Tanto, que cita con propiedad pasajes de la Biblia. Hace poco, en un artículo para una revista cristiana escribió: “A todos los internos bautizados, quiero saludarlos y motivarlos a que perseveren en el Señor hasta el fin, recordando lo que dice Mateo 24:14 y a los que no son bautizados, les animo para que entreguen sus vidas al Señor Jesús, pues él es el único que puede transformar sus vidas, aunque se sea el mas vil pecador”.

Varias tragedias le impactaron en demasía. Quizá la que más lo hizo llorar fue la del Colegio Agustiniano, en donde 21 niños perecieron. “Con el tema de los niños es muy sensible”, advierte la sicóloga. Tal vez porque recapitula su oscuro pasado.

“Cuando se entristece, siempre le digo que hay que voltear la página, así la sociedad no olvide”. La historia de otro violador en serie, registrada hace algunos años en el Valle, también lo impactó mucho. “No quiero que cosas así le vuelvan a pasar a los niños”, le dice al pastor Amariles.

Algunas cosas no han cambiado, sin embargo. Todavía le tiene pavor a los periodistas. Está seguro de que se quieren aprovechar de él, que quieren estigmatizarlo aún más.

“Todo lo que ha salido sobre mí ha sido puro sensacionalismo”, se queja. Del libro de Mauricio Aranguren, asegura que su versión tiene pasajes inexactos. “Quizá sea el más severo crítico de esta nota, señor periodista”, advierte el pastor Amariles Gallego con una sonrisa.

Si tiene comentarios escriba a la dirección

jlaverde@elespectador.com

La explosión de la fe, Revista Semana 2005

Mónica Andrea Cabarcas explora el fascinante mundo evangélico en Bogotá y los mecanismos políticos y mediáticos que tienen estas iglesias para propagar su mensaje.

Foro con los lectores.

Por: Mónica Andrea Cabarcas

"Ese día tenía mucha hambre. Y aquel pollo asado daba vueltas en frente de mis ojos. Se veía apetitoso. Pero no, no me dejé tentar por la carne. ¡Oigan! hermanos, el espíritu triunfó sobre la carne", grita el pastor desde la tarima. Todos en el recinto se levantan de las sillas plásticas blancas y aplauden con euforia.

Se encuentran en un salón comunal gigante del barrio Las Cruces, en Bogotá. Es miércoles a las 10 de la mañana, el líder carismático recita un versículo de la Biblia, todos lo siguen. Algunas mujeres gritan: ¡Sí, Sí! ¡Gracias! ¡Alabado! Más aplausos.

Una hora y media más tarde, continúan ingresando personas con la Biblia en la mano, a la reunión semanal de estudio bíblico. Ellos son los misioneros del Centro Bethesda, una más de las casi 300 congregaciones religiosas cristianas diferentes a la católica que existen en Bogotá.

A la entrada del salón, una mujer reparte información sobre los eventos del centro misionero e invita a la celebración de sus campañas evangelizadoras, fundamentales para la propagación de su fe.

En las "campañas evangelísticas", miles de seguidores acuden a sitios públicos como el Coliseo El Campín, para escuchar al pastor, presenciar los milagros de sanación y decir sus plegarias. Incluso cuando llueve, permanecen durante horas en la alabanza, cantando y escuchando la palabra de Jesucristo, su Salvador.

Este centro cristiano, con unos 20.000 fieles, tiene más de 120 iglesias en todo el país, donde lo imposible no existe. Su fundador es el pastor Jorge Enrique Gómez Montealegre, oriundo de Ubaté, Cundinamarca.

Antes de su conversión, este hombre de 58 años era amigo del ocultismo, practicaba la brujería y la hechicería, según explica el sociólogo William Mauricio Beltrán Cely en su tesis "La recomposición y la fragmentación del campo religioso en Bogotá".

El pastor fue secuestrado por la guerrilla en 2001 y la iglesia debió pagar millones por su rescate. Ya en esa época, el pastor Gómez Montealegre trabajaba con su esposa, Mélida de Gómez, su hija Marcela -ambas predicadoras en la iglesia- y su hijo David, quien posiblemente será su sucesor.

Para cumplir con su labor evangelizadora, Bethesda cuenta desde 1984 con la cadena radial Auténtica de Colombia, y desde 1996, con el canal de televisión 49, donde se emite su programa: "Buenos días, Señor Jesús".

Este movimiento religioso apunta principalmente a los más humildes de la ciudad. Durante el culto, el pastor atribuye a las fuerzas del mal y a los espíritus de las tinieblas los problemas que tienen los seguidores.

Para ahuyentarlos, recomienda a los misioneros dedicar mucho tiempo a la devoción. Su lugar de encuentro está abierto las 24 horas del día para la oración y siempre hay algún pastor predicando. Son comunes el ayuno, las vigilias y los diezmos.

El Centro Misionero Bethesda es la iglesia pentecostal de origen criollo con mayor número de miembros en Bogotá. Sus raíces, como las de todas las congregaciones protestantes, se encuentran en la Reforma Protestante o de Lutero que propone el libre examen de las escrituras, la participación de los creyentes en el culto, la libertad de conciencia, la tolerancia religiosa y la obligación del diezmo; rechaza la adoración de imágenes y la veneración de la virgen María, entre otros aspectos.

Durante el siglo XVII, el protestantismo sufrió distintas fragmentaciones y, a partir de entonces, se expandió por el mundo. En Colombia, la iniciativa protestante llegó en 1825, con el escocés Diego Thompson, un bautista estudiante de la Sociedad Bíblica quien, junto a minorías protestantes del país, se opuso a la influencia de la Iglesia Católica.

Pero su misión evangelizadora no fue fácil, debido al arraigo católico, los movimientos antiprotestantes y las leyes de un Estado concordatario.

En 1930, la comunidad protestante tenía 9.000 seguidores; hoy, supera los cinco millones de colombianos. Esta proliferación obedece a la libertad de cultos plasmada desde la Constitución de 1991 y a la débil convocatoria de la Iglesia Católica durante el siglo XX.

Los rituales católicos dejaron de responder a las expectativas de muchos fieles quienes, seducidos por la alegría y la euforia de la propuesta protestante, se adhirieron a sus filas. Las nuevas iglesias cristianas prometen un cambio radical en las vidas de los creyentes; los pastores tienen un contacto personal y directo con sus hermanos, apelan a emotivas predicaciones y prometen ahuyentar vicios como el alcohol, la prostitución y la droga.

Los cristianos conocen a un gran número de miembros en su congregación, suelen compartir momentos diferentes al culto. Mediante la oración y la música, los líderes carismáticos ofrecen conseguir el empleo, ayudar a los más necesitados y curar enfermedades.

Es común encontrar ex presidiarios, alcohólicos, mujeres deprimidas, drogadictos y enfermos terminales. Claro, también personas saludables, sin muchos problemas, se acercan por curiosidad y terminan afiliándose a estas iglesias.

Protestantismos históricos y fundamentalistas

Según el sociólogo William Beltrán, existen dos tipos de protestantes: históricos y fundamentalistas. Las congregaciones que conforman los protestantismos históricos, como los mormones, los Testigos de Jehová y presbiterianos, interpretan la Biblia siguiendo un método; cada congregación aprende a traducir las escrituras de forma diferente y de acuerdo con las enseñanzas del pastor o líder de la iglesia.

Mientras que los fundamentalistas interpretan las escrituras de manera individual, gracias a la orientación proveniente del Espíritu Santo y a sus manifestaciones. La forma como los fundamentalistas sienten la presencia del Espíritu Santo durante el culto se denomina pentecostalización: cuando bailan, cantan, aplauden y pueden hablar en otras lenguas por obra del Espíritu.

Para Beltrán, los pentecostales buscan la luz del Espíritu Santo y luchan contra las fuerzas malignas que los acechan y les impiden seguir el camino de la santidad. La iglesia pentecostal es la segunda fuerza religiosa más grande en Bogotá, después de la católica.

Mientras la iglesia de los misioneros de Bethesda se dirige a los sectores desfavorecidos de la ciudad, otras congregaciones pentecostales, como La Casa sobre la Roca, movimiento de corte fundamentalista, convoca a los estratos altos. Su fundador es el periodista Darío Silva, de 57 años, quien nació en el municipio de Turquí (Huila).

En 1984, el periodista se convirtió al cristianismo y en 1987 fundó esta organización religiosa. Según el informe de la Asociación Distrital de Ministros del Evangelio (ADME), la organización donde están inscritas todas las iglesias del país, La Casa sobre la Roca contaba con 10.000 miembros en Bogotá para 2000. Está ubicada en el barrio Chico.

Todos los miércoles, a las 7 de la noche, los seguidores de La casa sobre la Roca tienen reuniones de alabanza para acercarse a Dios mediante canciones. Hace 15 días, un miércoles, a las 7:30 de la noche, tres mujeres se destacaban entre los fieles asistentes.

Todas jóvenes, cantaban a grandes voces. Una de ellas usaba un saco Banana Republic, aretes Paloma Picaso, y las tres lucían jeans Diesel, ajustados, y blusas con escote, aplaudían y oraban. Los creyentes de este movimiento no tienen restricciones en cuanto a vestimenta ni maquillaje, como suele suceder en otras iglesias.

La Casa sobre la Roca tiene como lema brindar herramientas a los creyentes para enfrentar sus problemas cotidianos. En está iglesia tiene importancia el diezmo para sostener a la iglesia y las obras sociales. Cuentan con un programa de educación bíblica y una facultad de teología. La Casa sobre la Roca atrae personajes de la farándula como a la modelo Natalia París.

De origen internacional, la congregación Pentecostal con mayor número de seguidores en Bogotá (30.000 aproximadamente) es la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia. El canadiense Aksel Verner Larsen fundó esta iglesia en 1937, cuando llegó a Colombia.

Tiene 96 congregaciones y se diferencia de las otras iglesias por su creencia en la unicidad de Dios. No cree en el misterio de la Santisíma Trinidad (Padre, Hijo, Espíritu Santo).

En la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia las mujeres tienen prohibido usar pantalón, maquillarse, o llevar el pelo corto, siguiendo el versículo de la Biblia que establece que "la mujer no debe usar ropa de hombre, ni el hombre debe usar ropa de mujer, porque al Señor le repugna todo aquel que hace estas cosas".

La iglesia Pentecostal vive de las ofrendas y del diezmo. La junta local de la iglesia, constituida por el pastor, el tesorero, los fiscales y los locales, se reúne y cuenta el dinero recaudado en presencia de todos.

El pastor se queda con el 10%. En la iglesia Pentecostal no adoran imágenes, tampoco a la virgen. Para ellos, María fue solamente un instrumento de bendición, quien no debe ser venerada como sí Jesús.

Carlos Gutiérrez, un hombre canoso de 50 años, hermano de la iglesia, explica que "no se debe bautizar niños porque ellos no tienen pecado. Cuando un adulto recibe el bautismo espiritual, es anotado en el libro de la vida, que hay en el cielo.

Porque a todos nos van a hacer un juicio por la vida que llevamos aquí. Una persona que viva en sanidad se salva y no va a tener juicio". La hermana Susana Rivera, abuela de seis nietos y habitante del barrio Roma, pertenece a la misma congregación de Carlos.

Ella asegura que ha presenciado milagros en las iglesias: "En una alabanza, alguna gente canta, llora, otros gritan y unos hablan en lenguas extrañas porque el espíritu santo los toma uno por uno. Esas lenguas son angelicales. Yo vi a una señora inválida, pararse y caminar como si nada".

Entre sus fieles, la iglesia Pentecostal tiene al asesino en serie más grande de la historia colombiana: Luis Alfredo Garavito, que violó y descuartizó a casi 200 niños entre 1992 y 1999.

Garavito estaba recluido en el penal de Peñas Blancas, Calarcá, el día en que el pastor superior lo convirtió en un seguidor más de la iglesia Pentecostal, según cuenta el periodista Juan David Laverde de El Espectador. La ceremonia de su conversión fue en agosto de 2003. Duró 25 minutos. Garavito sumergió su cabeza en una piscina improvisada y dijo en voz alta: "oren por mí, estoy bautizado", relató Laverde. A partir de entonces, guarda en su celda libros cristianos, escribe cosas sobre la Biblia y ora por todos los pecadores.

Amarilles Gallego, el pastor encargado de Garavito, está tan convencido de su cambio, que asegura ser capaz de dejar a sus hijos en la celda solos con él.

La expansión de la fe "¡Hermanos!, no hagan caso a las fuerzas malignas de Satanás, debemos asistir al culto porque la carne es débil; repitan todos: La carne es débil". Predica el profeta Johan, en Radio más, 1.580 A.M en Bogotá.

Una mujer llama a la emisora: "Una oración por favor, por mi hijo que está perdido en el trago". "Señora, dígame su fecha de nacimiento", le dice el profeta. A lo cual responde la señora: "20 de Mayo de 1969". "¿Es verdad, mujer, que usted sufre de dolores de cabeza?", pregunta Johan. "Sí, señor, todos los días, no puedo dormir". "¿Es verdad mujer, que a usted le tienen mucha envidia y todo lo que hace le sale mal?". "Sí, señor, todo, por ejemplo, entro a trabajar y me sacan por chismes".

"Mire, señora, usted tiene una fuerza maligna muy grande sobre usted. No se asuste, pero se la está pasando a cada uno de sus hijos. Lo mejor es que se acerque para que le hagamos una liberación. Pregunte por Johan". "Gracias. ¡Gracias! ya me siento más tranquila", contesta la mujer, y luego, cuelga.

Durante las siguientes dos horas, se repite este tipo de llamadas en el programa de la Oración Fuerte al Espíritu Santo, uno de tantos programas evangelizadores que se trasmiten a diario en la veintena de emisoras cristianas de Bogotá.

Los pastores utilizan la radio, la televisión y la prensa para propagar el mensaje religioso y captar más miembros. Algunas iglesias aprovechan los medios de comunicación para mostrar los testimonios de personas que se han sanado gracias al poder de la oración.

En el programa de la Oración Fuerte al Espíritu Santo, que se presenta por el canal 7 todos los días a la 1 de la tarde, apareció recientemente una mujer en silla de ruedas. "Me duele, me duele, ayúdeme por favor, un accidente me dejó parapléjica", dice frente a las cámaras.

El profeta, agitado y sudoroso, hace oraciones en español con acento portugués, mientras pone sus manos en la frente de la mujer, grita: "Espíritu Santo, sana está buena mujer que ha sido liberada de las fuerzas malignas que contaminaban su cuerpo".

La mujer se levanta, da gracias al cielo y se arrodilla ante el profeta. Escenas similares se repiten con frecuencia. Los líderes carismáticos de cada movimiento actúan como grandes políticos y empresarios, realizan reuniones masivas y prometen conseguir cosas que antes parecían imposibles para los fieles: curar enfermedades terminales, rehabilitar drogadictos, cambiar la situación económica de los fieles, conseguirles empleo etc.

Gracias a su poder de convocatoria, los líderes se han vuelto concejales, senadores y congresistas. Por ejemplo, La Misión Carismática Internacional, una iglesia neopentecostal, tiene su propio movimiento, el Partido Nacional Cristiano, que eligió a Claudia Rodríguez al Senado.

Ella -esposa del fundador del movimiento- consiguió las votaciones más altas alcanzadas por un movimiento cristiano. Actualmente, en el concejo de Bogotá trabajan tres concejales cristianos. Las iglesias cristianas utilizan los espectáculos públicos para evangelizar multitudes: obras de teatro, conferencias dirigidas a profesionales y empresarios, conciertos, encuentros juveniles, bailes, bazares, entre otros.

La Misión Carismática Internacional por ejemplo, se dirige a los grupos más jóvenes. Entonces, los líderes preparan conciertos protagonizados por cantantes de música cristiana. Es posible escuchar baladas, vallenatos, ritmos caribeños, grupos de rock y metal cristianos.

La propuesta cristiana seguirá conquistando creyentes, mientras los seres humanos busquen a Dios, con el afán de hallar explicaciones, de entrar al mundo de lo desconocido y reconocerse diferentes ante los demás.

Toda nueva doctrina y enseñanza tendrá cabida en una sociedad desigual, inconforme, pero con esperanzas. ¿A qué obedece el auge de las iglesias cristianas?

Participe en el chat con expertos y feligreses el jueves 7 de julio a las 5 de la tarde.

Otras iglesias cristianas, Semana 2005

Movimientos Neopentecostales

Los movimientos neopentecostales o movimientos carismáticos, de fundación reciente, según el estudio de Beltrán, son más liberales que otras iglesias pentecostales. No restringen a las mujeres su forma de vestir o el maquillaje.

Para Sandra Casilimas, una joven modelo, líder de este movimiento: "son exageraciones y fanatismos que no conducen a nada. Nosotros también nos preocupamos por los gustos de las personas, por ejemplo de los jóvenes, ellos pueden disfrutar de todo en forma sana, eso lo hacen acá".

En Bogotá, el más grande de estos movimientos es la Misión Carismática internacional, con casi 90.000 miembros. En el año 2000 tuvo el crecimiento más rápido en la historia de movimientos cristianos en la ciudad.

César Castellanos la fundó en 1983, junto a su esposa, Claudia Castellanos. La iglesia está dirigida principalmente, a los jóvenes. Su método de expansión es el sistema de los doce. Como explica Beltrán, cada miembro, después de haber sido liberado de los "espíritus malignos" en un retiro espiritual, es adoctrinado en una escuela de liderazgo.

La idea es conseguir que cada una de estas personas se convierta en líderes de sus propias células, o grupos de estudio bíblico. Cuanto mayor sea el carisma de estos líderes, mayor cantidad de discípulos tienen. Todos los discípulos le deben fidelidad al líder.

"Mira nena, deberías asistir a una célula, allí nos damos cuenta de que el verdadero camino está con el Señor. Antes, yo tomaba mucho y les gritaba a mis papás por mi novio. Pero, ahora, Jesucristo es mi novio, es quien guía mi camino", dice Marcela Poveda, de 20 años, vinculada hace seis años la Iglesia.

Pentecostalismos mágicos

Las iglesias que siguen el pentecostalismo mágico, según el sociólogo William Beltrán, son organizaciones independientes que, a pesar de compartir rituales con los pentecostales, como el estudio bíblico, más que buscar un camino a la salvación eterna, quieren lograr la felicidad en la tierra.

Los profetas de estas iglesias prometen favores divinos y milagros para sus seguidores, "La divinidad de Dios está al servicio de nosotros para concedernos milagros", dice el profeta Esteban.

El creyente debe ahuyentar los demonios y los espíritus malignos mediante la oración y los diezmos. "Hermanos, ¡Oren! Eviten ser conducidos por las garras de Satanás", dice, mientras dirige el encuentro diario de los creyentes, en la Avenida Primero de mayo, una de las sedes de La Oración fuerte al espíritu Santo, la organización de este estilo que acoge mayor número de personas en Bogotá. Tiene 20 congregaciones y casi 11.000 miembros.

En la sede del barrio Chapinero, exactamente en la carrera 15 con calle 52, un grupo de personas ora con las manos abiertas y los brazos en alto. Uno de los tres hombres con camisa blanca y corbata conduce una canasta grande artesanal al púlpito, justo al frente de las sillas acolchonadas con espaldar que tiene la iglesia.

El pastor, con micrófono en mano, comienza a rezar. En el fondo se encuentra la imagen del monte Sinaí, en relieve. "Ahora, todos vamos a ofrecer los cinco, cuatro o dos mil pesos el día de hoy. Tengo fe en que para la próxima campaña ocurrirán muchos milagros", dice.

Todos responden en coro: "Sí, sí ¡ocurrirán! ¡Ocurrirán!. Señor te ofrezco estas peticiones de tus seguidores para que hagas en ellos obras maravillosas". Cuando termina el encuentro, en la puerta de la iglesia, los fieles pueden comprar un delicioso envuelto con gaseosa a mil pesos.

Esta iglesia nació en Brasil y ahora tiene más de seis millones de fieles en todo el mundo. Edir Macedo es el fundador y cabeza de la organización que ingresó a Colombia a principios de la década de los 90.

En su estudio sobre el tema, Beltrán dice que esta organización busca alejar a los demonios de la comunidad. El profeta Johan dijo un miércoles por la mañana desde la estación de radio: "huya de las energías malignas y demoníacas que quieren hacerle daño".

Al mismo tiempo, ofreció los elementos religiosos de la iglesia para la sanación y la liberación del creyente: las piedras de las tumbas de Jesús, el agua bendita del rió Jordán, la sal milagrosa, la rosa bendecida por el espíritu santo, entre otros. Aseguró: "Señora, la sal milagrosa puede ayudarle a que su hijo Alberto vuelva a la casa, no dude en adquirirla, lo más pronto posible".

¿Católicos, apostólicos y romanos? Revista semana 2004

El crecimiento del protestantismo en Colombia desvirtúa el prejuicio. Colombia ya no es un país católico apostólico y romano
Por: Óscar Parra

Muchos repiten sin pensarlo que Colombia es un país católico, apostólico y romano. Pero lo cierto es que ya hace un par de décadas el mapa religioso del país empezó a cambiar.

Según el Estudio Colombiano de Valores (ECV), realizado a finales de 2003 por Napoleón Franco para el World Value Survey de la Universidad de Michigan, sólo dos de cada tres colombianos pertenecen a la iglesia católica. Esto demuestra el terreno perdido desde la mitad de siglo XX, cuando casi la totalidad de los colombianos eran fieles a la Iglesia de Roma.

Desde la fundación de las primeras iglesias protestantes a principios de los años 30, miles de personas han abandonado la fe católica.

Según el ECV, el 5,2 por ciento de los colombianos pertenecen a alguna iglesia protestante. Para Rafael Serna, administrador y director de alabanza de la Iglesia Cristiana Confraternidad, ubicada en el norte de Bogotá, este porcentaje no refleja la verdadera dimensión del protestantismo en Colombia.

Aunque no existen otros estudios que permitan medir con mayor exactitud el crecimiento de estas iglesias, sí hay hechos que demuestran su expansión. Según Serna, hace 15 años la Iglesia Confraternidad contaba con 200 miembros aproximadamente y hoy la cifra asciende a los 1.700.

Agrega que otras iglesias como la Misión Carismática Internacional, que llena tres veces el coliseo el Campín en Bogotá cada fin de semana, pueden acoger cerca de 100.000 fieles.

A pesar del gran movimiento protestante, el ECV identificó que el 22,4 por ciento de los colombianos dicen no pertenecer a ninguna iglesia.

Según Germán Ferro, antropólogo e historiador de la universidad de los Andes y especialista en el tema, existe un desencanto del mundo posmoderno con ciertos rasgos de la iglesia católica como su autoritarismo e intolerancia, que han llevado a la gente a buscar otras formas mucho más personales de espiritualidad.

"La población ha buscado respuestas en experiencias religiosas espiritualmente más individuales sin estar ligados a una iglesia", dice el antropólogo.

Agrega que la gente hace su propia búsqueda a través de Internet, la televisión o algunas prácticas medicinales, y hacen una mezcla de varias propuestas que satisfaga sus necesidades.

La principal causa de la pérdida de fieles es la falta de conocimiento del catolicismo e integración de la fe a la vida diaria. "La gente se dice católica sin saber y sentir lo que esto realmente significa, lo que produce un enfriamiento de la fe.

Esto permite que otras iglesias con mucho fervor evangélico aborden con facilidad a un sector importante de feligreses", explica Gloria Rojas, filósofa y teóloga de la Universidad Javeriana.

Aunque también es cierto que la iglesia católica está haciendo grandes esfuerzos por mejorar su servicio a la comunidad. A la iglesia San José Cafasso en el norte de Bogotá, por ejemplo, asisten cerca de 10.000 fieles cada domingo. "A partir del Concilio Vaticano Segundo, la Iglesia ha tratado de acercarse a los fieles a través de muchas acciones como la creación de grupos de oración o la apertura al estudio bíblico", dice el padre Francisco Gutiérrez, párroco de la concurrida iglesia.

Aunque advierte que existen muchas falencias que invitan a la gente a otras iglesias, como la falta de que personas diferentes al clero asuman un papel más activo en la evangelización.

"Mientras en una iglesia protestante se cuenta con muchos medios y con mucha gente para atender a la comunidad, el sacerdote se encuentra casi solo y con un número de feligreses muchísimo mayor", añadió el padre Gutiérrez.

En definitiva, Colombia sigue siendo un país mayoritariamente católico, pero el nacimiento de visiones muy particulares de espiritualidad y el avance de las iglesias protestantes son elementos muy significativos que ya no permiten afirmar categóricamente que este país siga siendo católico, apostólico y romano.

El mapa evangélico, Revista semana 2004

El investigador William Mauricio Beltrán presentó el año pasado una tesis titulada 'Fragmentación y recomposición del campo religioso en Bogotá'.

En su trabajo clasifica a los movimientos religiosos de origen protestante a partir de dos categorías: por su doctrina (históricos, fundamentalistas, pentecostales, pentecostales fundamentalistas, neopentecostalismos, pentecostalismos mágicos y seudoprotestantes) y por su organización burocrática.

En esta última categoría divide a los grupos en:Megaiglesias o grandes empresas religiosas: Misión Carismática Internacional, Centro Misionero Bethesda, Iglesia Casa Sobre la Roca, Avivamiento Centro para las Naciones.

- La Misión Carismática Internacional (MCI) es el grupo de más rápida expansión en Bogotá y en el país. Fue fundada en 1983 por César Castellanos y su esposa Claudia Rodríguez. De sus entrañas surgió el Partido Nacional Cristiano (PNC). Tiene sedes en Estados Unidos y en España. En Colombia es conducido ahora por el pastor César Fajardo y su esposa Claudia, quienes todos los lunes oran y leen la Biblia con el presidente Álvaro Uribe antes del consejo de ministros. Tiene su propia emisora de radio.

- Centro Misionero Bethesda: tiene una cadena radial con dos emisoras en Bogotá y acaba de obtener la licencia para un canal de televisión regional. Es dirigida por el pastor Enrique Gómez.

- Iglesia Casa sobre la Roca: es dirigida por el periodista y pastor Darío Silva. Tiene una sede en Miami, Florida, a cargo del ex futbolista Silvano Espíndola.

- Avivamiento Centro para las Naciones: nació por una división de la Misión Carismática en 1990. Es dirigida por el pastor Ricardo Rodríguez y cuenta con su propio canal de televisión llamado ABN.

Multinacionales de la fe: Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, Testigos de Jehová, Oración Fuerte al Espíritu Santo. Grandes denominaciones: Iglesia Pentecostal Unida, Asambleas de Dios, Iglesia Adventista del Séptimo Día, Cruzada Estudiantil y Profesional, Iglesia Cuadrangular, Cruzada Cristiana.

Pequeñas denominaciones. Informalidad religiosa. Las pequeñas denominaciones y la informalidad religiosa podrían ser las más afectadas si el proyecto de ley 063 es aprobado en el Congreso.

Edición: 1140 Fecha: 2004-03-05 Sección: Nacion Caracteres: 2331

Benditos votos, revista Semana agosto 2005

Los partidos y los candidatos se pelean el apoyo de los grupos cristianos que, por su magnitud y disciplina, pueden inclinar la balanza en las próximas elecciones.

El apoyo del Partido Nacional Cristiano de César Castellanos y Claudia Rodríguez fue clave para que Álvaro Uribe llegara a la Presidencia. Si hay reelección, lo apoyarán otra vez. Por eso adhirieron hace dos semanas a Cambio Radical, el partido uribista de Germán Vargas.

"Nos identificamos con él en muchas cosas. Él defiende el modelo bíblico de sociedad, basado más en deberes que en derechos. Él proclama la importancia del núcleo familiar", afirma un pastor bautista al referirse al presidente Álvaro Uribe.

El pastor, al igual que muchos otros cristianos, recibió con beneplácito el pronunciamiento presidencial de la semana pasada frente al aborto. Según el Primer Mandatario, la sanción gubernamental del Protocolo de la ONU contra la discriminación de la mujer no obliga al país a despenalizarlo. No es la primera vez que un 'sermón' presidencial tiene tanta acogida entre los cristianos.

Hace unos meses, en medio de una multitudinaria reunión organizada por la Misión Carismática Internacional en el coliseo El Campín, Uribe se había pronunciado a favor de la castidad. "Hay que aplazar la sexualidad. Ese gustico es para la familia", les dijo a los jóvenes en medio de los fervorosos aplausos de más de 10.000 personas.

Pero la simpatía del Presidente entre los cristianos no sólo se limita a la fe, sino se extiende a asuntos más terrenales: los votos. En las elecciones pasadas, buena parte de las organizaciones políticas que los aglutinan le dieron su respaldo.

Sobre todo los miembros del Partido Nacional Cristiano (PNC) que lideran el pastor César Castellanos y su esposa, la ex congresista Claudia Rodríguez. Aunque no fueron la única causa del triunfo de Uribe, muchos analistas creen que su apoyo fue muy significativo. En 2003 la revista Cromos registró cómo, después de que a comienzos de 2002, esta organización lo respaldara públicamente, el candidato alcanzó a Noemí Sanín y a Horacio Serpa en las encuestas.

El homenaje de los esposos Castellanos no fue nada sencillo. Convocaron a 16.000 cristianos reunidos en el coliseo el Campín de Bogotá a votar por él. Y lo hicieron después de repetir una de las frases bíblicas que según, ellos, han orientado sus vidas. "Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre y serás bendición", dijeron.

Ya en el Palacio de Nariño, el presidente Uribe nombró a Claudia Rodríguez embajadora en Brasil. La líder cristiana acaba de regresar al país en medio de cuestionamientos por haber descuidado la delicada gestión diplomática para dedicarse a contactos y actividades con sus correligionarios, y adhirió a Cambio Radical.

Con ello, contribuyó a que éste, el partido que lidera el senador Germán Vargas, siga consolidándose como la máquina electoral más poderosa del uribismo. Al fin y al cabo, el PNC es la mayor organización política de los cristianos en Colombia y cuenta con más de un millón de seguidores. Aun cuando, como el resto de movimientos cristianos, el PNC se ha destacado en la política desde la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, la organización religiosa en la que se apoya existe desde 1983.

Se trata de la Misión Carismática Internacional (MCI), una Iglesia que se ha ido expandiendo hacia otros lugares. En la actualidad cuenta con casi 40 sedes en Colombia, España, Canadá, Estados Unidos y Chile. Y su caudal electoral es el más cotizado. Claudia Rodríguez obtuvo 200.000 votos en las penúltimas elecciones a la Alcaldía de Bogotá y facilitó el segundo triunfo de Antanas Mockus con su retiro de la competencia y su afirmación que lo prefería como candidato frente a María Emma Mejía.

La estrategia para consolidar el imperio de MCI lleva por nombre G12 y está inspirada en los 12 apóstoles. "Nos atrevimos a soñar con multitudes transformadas por el poder del Espíritu Santo contando con miles de células que llevan el mensaje de salvación a los diferentes hogares", declaran los esposos Castellanos Rodríguez al explicar en su página web que cada uno de los miembros de la misión tiene que traer a ella 12 más para, así, "cumplir con el mandato bíblico dado por el Señor en Mateo 28:19; id y haced discípulos a todas las naciones de la Tierra".

Junto al Partido Nacional Cristiano, hay otros tres grupos con presencia política significativa. Ellos son Compromiso Cívico Cristiano con la Comunidad (C4), Mira y el Frente de Esperanza. Aunque todos tienen los mismos fundamentos ideológicos, se diferencian por la relación que tienen con diferentes Iglesias y el tipo de cristianismo que promueven. C4, por ejemplo, no proviene de una Iglesia como tal.

Es la versión criolla de la Cruzada Estudiantil y Profesional para Cristo promovida por el laico estadounidense Bill Bright alrededor de 1950. En Colombia se denominó primero Cruzada Estudiantil Universitaria de Colombia, y después, bajo el liderazgo del senador Jimmy Chamorro -quien obtuvo 65.000 votos las pasadas elecciones-, se consolidó como C4. Chamorro afirma que ha recibido varias invitaciones para adherir a diferentes partidos, con miras a las elecciones parlamentarias de marzo próximo.

En particular de Cambio Radical, Polo Democrático y el Nuevo Partido. Sin embargo, insiste en que mantendrá "una línea independiente acorde con el proyecto político de centro" que busca construir. Que haya sido objeto de los coqueteos de organizaciones tan separadas ideológicamente como el Polo y el uribismo es explicable porque sus posiciones no se han casado con ninguno de los dos extremos.

Criticó con vehemencia la reelección y el referendo, pero ha apoyado incondicionalmente al presidente Uribe en temas como la política exterior, la ley de pensiones y la Ley 100. También votó negativamente la moción de censura contra el ex ministro de Defensa Jorge Alberto Uribe.


La senadora Alexandra Moreno dirige el Movimiento MIRA e insiste en que, a pesar de los coqueteos de sectores uribistas, presentará listas independientes al Congreso

El senador Jimmy Chamorro, del C4, también quiere promover listas independientes. Según él, ha recibido invitaciones de adhesión de Cambio Radical, el Polo Democrático y el Nuevo PartidoTodos los sectores políticos consideran que los cristianos pueden inclinar la balanza a su favor.

Por su carácter religioso, son la fuerza política más disciplinada. Un rebaño que sigue las orientaciones políticas del pastor. Y que cuenta, además, con la infraestructura para alimentar sus maquinarias que se encuentran en la frontera entre la religión y la política. O que acuden a la espiritualidad para llegar al poder.

La mayoría de grupos cristianos tienen periódicos y emisoras radiales. Algunos, incluso, operan canales de televisión. Y de este poder es consciente la mayoría de sus dirigentes, quienes coinciden en que ayudaron al triunfo de Ernesto Samper en 1994 y al de Álvaro Uribe en 2002. Por eso también han sido varias las propuestas de sectores uribistas al Movimiento Mira.

La senadora Alexandra Moreno Piraquive es la líder de esta organización que existe formalmente desde 2000, y está buscando proyectar una imagen laica en aras de ampliar su electorado. "No podemos dedicarnos a representar a personas de una sola religión porque Colombia es un país diverso", afirma.

Sin embargo, los orígenes religiosos de Mira son evidentes. Incluso, entre la comunidad cristiana muchos lo perciben como una secta: "son fundamentalistas, se dedican a hacer un trabajo profético", le dijeron a SEMANA varios líderes cristianos. Moreno obtuvo más de 80.000 votos, de los cuales buena parte fue de colombianos residentes en España, Estados Unidos, Panamá y Venezuela.

Al menos en los dos primeros países, Mira tiene influencia. Al igual que C4, Mira busca lanzar listas independientes al Congreso, tal y como lo hizo en las elecciones pasadas, en las que Moreno fue la única candidata que se dio el lujo de no apoyar a algún candidato presidencial. Sólo que en esta oportunidad, según las nuevas normas, deberá alcanzar el umbral, que se estima en unos 250.000 votos.

"Es difícil, pero hemos hecho un trabajo social y comunitario serio que reconoce la gente", dice Moreno. El cuarto sector de cristianos es el Frente de Esperanza, fundado por la ex parlamentaria Vivian Morales. Su organización tuvo impacto en la Asamblea Constituyente: fue la que más presionó, en asocio con el PNC, la inclusión del principio constitucional de la libertad de cultos. También a mediados de los 90, cuando Morales estuvo en el Congreso.

Sin embargo, el poder del movimiento de Vivian está reducido. Se alejó de la actividad política y muchos de sus fervorosos seguidores dejaron de reconocerla como líder por haberse divorciado para volver a casarse. Por la cercanía que siempre ha tenido con el Partido Liberal -del cual fue codirectora- es muy posible que, de hacerlo, termine apoyando sus listas al Congreso.

A pesar de que los cristianos saben de los alcances de su poder, no parecen ser conscientes de la necesidad que tienen de agruparse para superar el umbral electoral. El PNC, abiertamente uribista, ya adhirió al grupo de Germán Vargas, y los demás siguen proclamando su independencia.

A comienzos de este año, trataron de armar una gran coalición, pero sus diferencias impidieron que este objetivo fuera posible. No sólo por razones de carácter ideológico -en cuyos elementos centrales coinciden-, ni tampoco por negarse a compartir a los fieles. Los motivos políticos son los que más cuentan: "No siempre que la Iglesia pierde un pastor gana un buen político.

Pero como los líderes están acostumbrados a convocar a tanta gente, se obsesionan por el poder", reconoce un pastor. En el momento en que fue proclamada la Constitución de 1991, se dio paso a la representación de diferentes sectores en la política. Entre ellos, las minorías étnicas y religiosas. Sin embargo, el sentido de las normas que promovieron el pluralismo se desvió.

Proliferaron las microempresas electorales, y los partidos políticos se debilitaron. Algunos grupos de cristianos, después de liderar una serie de iniciativas de acción afirmativa necesarias para garantizar la libertad religiosa, aprovecharon las circunstancias. Ante la falta de credibilidad de los políticos tradicionales, convirtieron a sus seguidores en rebaños electorales.

Y no hay que olvidar que quien vota por razones religiosas, no necesariamente lo hace pensando en el bien general, sino de acuerdo con su credo íntimo. Crítico de lo anterior, un grupo de cristianos defiende la necesidad de que comunidades religiosas como las suyas planteen propuestas de país no necesariamente desde partidos confesionales.

En otras palabras, le apuestan a que haya ideas cristianas que puedan promover desde distintas plataformas. Este grupo se llama 'Dignidad' y lo lidera el ex congresista Carlos Eduardo Acosta.

"El problema con muchos movimientos cristianos es que todos defienden una posición religiosa, pero pocos tienen argumentos públicos", señala. Entre algunos sectores del cristianismo, ya hay conciencia acerca de lo regresiva que puede ser la intervención de la religión en la política.

La Constitución de 1991 promovió la libertad de cultos, pero también planteó la existencia de un Estado no confesional. Y eso no se les puede olvidar a dirigentes que han buscado el apoyo electoral en organizaciones religiosas apoyándose en discursos retardatarios. Es el caso del presidente Uribe, quien se ha ganado la devoción de los cristianos a punta de intervenciones frente a temas que -como la sexualidad- son susceptibles de políticas públicas, pero dependen de una decisión personal.

Claudia Rodríguez de Castellanos volvió de su embajada en Brasil para dedicarse de lleno a la política. Y, por lo que dejan ver los hechos recientes, para promover la causa de la reelección. Un apetitoso bocado para la estrategia de la eventual candidatura del presidente Uribe. Pero, también, un desafío.

Porque los compromisos ideológicos con un grupo pueden ir en contra de la vocación pluralista de la Nación y de la naturaleza constitucional del Estado secular, que tiene que respetar como Presidente. Religión y política constituyen una mezcla que no siempre funciona, y que puede ser explosiva.

Monday, August 29, 2005

¿Hacia donde se dirige el cristianismo en Colombia?

UNP No.57
Autor : William Mauricio BeltránSección: SociedadFecha : Mayo 9 de 2004

Nuevas sectas y confesiones religiosas se disputan el derecho a transmitir la gracia cristiana a sus creyentes.

¿Hacia donde se dirige el cristianismo en Colombia?

William Mauricio Beltrán*

Si bien es cierto la Iglesia Católica se mantiene como la forma de organización religiosa dominante en el país, es indudable que ha perdido influencia en las tres últimas décadas. Su papel en la vida política nacional ya no es comparable al de cualquier otro momento de nuestra historia, fenómeno que es aún más evidente desde que entra en vigor la Constitución de 1991, cuando pierde el carácter de iglesia oficial.

Sin embargo, el mayor retroceso de la Iglesia Católica no es en el campo político, sino en el espacio propio de las conciencias individuales. Aunque la gran mayoría de colombianos, tal y como lo evidencian recientes encuestas, manifiestan mantener viva su creencia en Dios y ser católicos, el porcentaje de los católicos practicantes tiende cada vez a ser menor.

La mayoría de católicos se acercan a la iglesia solamente para formalizar determinados ritos de pasaje como bodas, bautismos y funerales, y en celebraciones religiosas especiales como el miércoles de cenizas.

Es creciente, también, el número de católicos que no practican las ordenanzas de la iglesia en lo referente a la sexualidad y los métodos anticonceptivos, y de quienes critican su posiciones en temas como el aborto y el homosexualismo.

La perdida del monopolio católico está asociada en parte a la puesta en escena de nuevas opciones religiosas que vienen creciendo rápidamente en nuestro contexto. Las nuevas generaciones de católicos encuentran por primera vez en nuestra historia la oportunidad de escoger, y aunque la Iglesia Católica tiene a su favor el peso de la historia y la fuerza de la tradición debe aceptar que ya no es "la iglesia" sino "una iglesia" entre las muchas presentes.

Aunque existen poderosos rivales seculares, como el deporte o el culto al cuerpo, que tienen sus propios templos (estadios, gimnasios), fieles (hinchas), cultos (partidos, desfiles, reinados), ídolos y, por su puesto, ritos y creencias, consideramos que la amenaza al predominio católico viene especialmente de nuevas organizaciones religiosas que al parecer satisfacen mejor las expectativas y necesidades de los creyentes.

La mayoría de estos nuevos cultos nacieron en el seno del protestantismo norteamericano (nos referimos al movimiento evangélico y pentecostal), otros se han alejado de la doctrina cristiana para predicar un nuevo camino de salvación (es el caso de la Iglesia Mormona y de los Testigos de Jehová) y una pequeña minoría se identifica con la reforma protestante europea (luteranos, presbiterianos, anglicanos y menonitas).

Todos estos movimientos propician fuertes lazos comunitarios y de solidaridad notablemente efectivos en tiempos de crisis, además fomentan la participación de los laicos en la organización y el culto, reconociendo los talentos y el carisma personal de sus miembros, que pueden además ocupar posiciones de liderazgo; en algunas iglesias evangélicas y pentecostales aún las mujeres pueden llegar a ser pastoras.

Estos nuevos espacios religiosos constituyen formas de organización social especialmente atractivas para aquellos que se sienten vulnerables (desplazados, desempleados, madres solas), que están atravesando crisis personales o situaciones límite (enfermos, enlutados), que se sienten presos de un vicio (alcohólicos, drogadictos), o que atraviesan fuertes crisis de identidad (adolescentes). ofreciéndoles esperanza, protección y sentido, además de un camino de salvación.

De esta manera, católicos nominales y pasivos deciden romper con su tradición para empezar una nueva vida, transformándose en creyentes activos y fieles que se sienten parte de una nueva familia de la fe que los acoge y valora .

El movimiento pentecostal es, según las cifras, el más vigoroso y el de más rápido crecimiento. En su culto, los creyentes pueden expresar libremente sus emociones a través de la oración, la música y las danzas, que constituyen canales de liberación frente a las presiones y frustraciones cotidianas, lo que contrasta aún más con el culto serio y solemne que mantiene la tradición católica hasta nuestro días.

Los pentecostales se muestran audaces en su proyecto expansionista, por lo cual son los más hábiles en el uso de los medios masivos de comunicación para la difusión de su mensaje. En Bogotá, gran parte de la banda AM está en manos de organizaciones pentecostales.

Adicionalmente, grandes iglesias neopentecostales aprovechan sus multitudinarias membresías para entrar en la escena política electoral, tanto la Misión Carismática Internacional como la Cruzada Estudiantil y Profesional tienen sus propios movimientos políticos y sus pastores: Jimmy Chamorro, Luis Salas o Colin Crawford han sido en repetidas ocasiones concejales y representantes a la cámara (en una práctica que algunos denominan pastoreo electoral ).

Algunas de las nuevas organizaciones religiosas muestran un carácter altamente voraz, en otras palabras, absorben prácticamente todas las dimensiones de la vida de sus miembros, coartando sus libertades individuales y limitando sus relaciones sociales.

Este es el caso de la Misión Carismática Internacional o de los Testigos de Jehová, incansables predicadores que asumen su misión como la prioridad más importante de sus vidas, por encima del estudio, el trabajo o aun de la propia familia.

Otras iglesias se constituyen en verdaderas empresas prestadoras de servicios religiosos, con intereses económicos evidentes: la más destacada es la Oración Fuerte al Espíritu Santo, que funciona como una multinacional de la fe, haciendo presencia en todos los países latinoamericanos con su oferta de sanaciones, liberaciones y milagros a cambio de ofrendas o por medio de la compra de amuletos u objetos bendecidos, organización que, más que fieles, busca clientes para mantener su mercado religioso.

De esta manera, la preocupación por obtener resultados se convierte en uno de los factores esenciales que determina el cambio en el nuevo panorama religioso. Las pequeñas organizaciones comprenden mejor el dilema, pues están obligadas a crecer, si no quieren desaparecer, pero esta situación afecta también a las iglesias históricas, incluyendo la católica, que se ven obligadas a plantearse el problema de cómo retener a sus fieles o, de forma más sugestiva, de ver qué hacer para no perder terreno frente las ofertas religiosas rivales.

Muchos párrocos católicos han optado por innovar, incluyendo música electrónica en sus misas y haciendo reuniones especiales de sanidad y milagros; ya es posible observar grandes conciertos católicos con luces multicolores y danzas, al mejor estilo neopentecostal.

Es en este panorama donde parece pertinente nuestra pregunta inicial: ¿hacia donde se dirige el cristianismo en Colombia?.

*Sociólogo y Magíster en Sociología de la Universidad Nacional.

Los votos de las comunidades evangélicas serán definitivos en las próximas elecciones

Agosto 28 de 2005/El tiempo

Los intentos de unidad entre los partidos cristianos han fracasado porque algunos de sus líderes están con el Gobierno y otros en la oposición.

Enrique Gómez, decano de los pastores cristianos en Colombia, decía hasta hace poco que la política era cosa del diablo. Pero, si Dios quiere, su nombre estará en una lista de candidatos al Senado de la República en las próximas elecciones.

Él, que hace 40 años comenzó a utilizar medios de comunicación para sus oraciones, ahora cree que el gobierno es para los hijos del Señor.

Gómez, aunque no le ha contado a sus cerca de 200 mil fieles, le confesó a EL TIEMPO que pondrá su nombre a consideración para el Senado. Y esa decisión es una muestra de lo que para algunos conocedores es un nuevo despertar de los pastores a la política.

“Hace 10 años le hacían el feo, ahora están volcados a buscar curules”, dice Gustavo Páez, pastor y concejal de Bogotá.
Además de ganar almas para Cristo, hay en ellos un afán de poder para defender a sus ovejas de los lobos impíos.

Biblia en mano, Víctor Veláquez Reyes, presidente de Unión Cristiana (UC), defiende el derecho de los cristianos a buscar el poder. “Los gobernantes deben ser extraídos de las huestes del Señor y esos somos los cristianos”, afirma.

Por 4,5 millones de votos

El ambiente en los más de 20 mil templos de todo el país está caldeado. Los teléfonos de los pastores repican sin cesar con la misma frecuencia e intensidad que los de los políticos en campaña. Cada día nacen y mueren coaliciones. Se piden apoyos. Nacen y mueren esperanzas. Las almas recuperadas para el Señor, son vistas ahora como votos potenciales para lograr curules en el Congreso.

“Preparen sus cédulas”, dice un pastor a sus fieles al término del culto, un mensaje cifrado dirigido a preparar sus corazones para el voto. No añade una sola palabra más, pero ellos ya saben de qué se trata. Los casi 4,5 millones de seguidores de Cristo que según la Conferencia Episcopal Colombiana frecuentan las iglesias cristianas esperan el guiño de sus líderes en medio de la oración.

En la cruzada por el ‘botín electoral’ para poner valor agregado al ya poderoso aparato de pastorear almas, las organizaciones cristianas se asoman a profundos abismos. Hay divisiones que podrían amenazar su subsistencia como organizaciones políticas.

En la disputa de las ligas mayores de Cristo, por el voto para el Congreso de la República, juegan cuatro competidores: Misión Carismática Internacional, de la familia Castellanos; Unión Cristiana, una confederación de iglesias independientes de todo el país; C-4 (Compromiso Cívico con la Comunidad), que lidera el senador Jimmy Chamorro; y la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional de los Moreno Piraquive.

Cada una de estas ‘casas’ correrá por su lado en busca de la supremacía política. Y, aunque ninguna de ellas ha logrado antes los votos que ahora, con la nueva reforma política, se necesitan para sobrevivir (unos 250 mil), todas aseguran que lo lograrán.

La división

La división és un hecho. El pasado 4 de agosto murió el último esfuerzo de unidad. Ese día los Castellanos citaron a Chamorro (del C-4) y a Enrique Gómez, el pastor con mayor liderazgo en el país, para invitarlos a sumarse a Cambio Radical.

Durante cinco horas no pudieron ponerse de acuerdo. Chamorro no aceptó la invitación de sumarse al uribismo. Y algo peor: cuando el pastor Gómez llegó a la reunión, después de cuatro horas de espera y escuchó la propuesta de Claudia Rodríguez, estalló en ira y acusó a la líder de estar “endemoniada” por propo-nerle unirse en “yugo desigual”.

“Fueron muchos los esfuerzos que se realizaron para evitar que una ‘hija de Dios’ hiciera alianza con un impío. Me gasté dos meses en desayunos, hasta que un día nos mandó a decir que no había ninguna posibilidad de unidad”, relató Velásquez.

La Misión Carismática Internacional, que para efecto de los votos se denomina Partido Nacional Cristiano, fue la primera denominación en apartarse del rebaño. Claudia Rodríguez de Castellanos, la esposa del máximo líder de la Iglesia, César Castellanos, renunció a su embajada en Brasil con apenas ocho meses de servicio, para sumarse a la lista de Cambio radical, de Germán Vargas Lleras.

Con la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional (la de la familia Moreno Piraquive), que para efectos políticos se convierte en Mira, las cosas andan mal desde hace mucho rato. No hay chance alguno de aproximación con sus directivas. Esa no es considerada como una iglesia de “sana doctrina” por sus pares.

Por estos días Chamorro y UC mantienen conversaciones en busca de una nueva oportunidad. Pero hay un obstáculo grande que los divide: el presidente Uribe. Chamorro no contempla la posibilidad de hipotecarse al Gobierno. “Yo quiero mantener mi independencia”. Pero Velásquez y el pastor Gómez, principales fortalezas de Unión Cristiana, no contemplan apartarse de Uribe. “No hay un solo pastor antiuribista en el país”, dicen.

Cuando faltan 7 meses para las elecciones legislativas, se da por seguro que habrá cristianos en varias listas para el Congreso.

Uribe, factor de unidad y de discordia

El presidente Álvaro Uribe ha jugado un papel protagónico en esta historia. Chamorro asegura que el Mandatario se ha encargado de impedir la unión de todas las congregaciones cristianas. “Él los ha llamado a todos a Palacio y los ha invitado a formar parte de las listas que lo apoyan”, dice.

El martes de la semana pasada el ministro del Interior, Sabas Pretelt, le dijo a Chamorro, delante de varios congresistas, luego de un debate en la Comisión Segunda del Senado: “Véngase para acá, el Presidente le ha mandado a decir varias veces que lo quiere al lado suyo”.

El senador también concluye que el ‘aterrizaje’ de Claudia Rodríguez en Cambio Radical no pudo hacerse sin el consentimiento del Presidente.

El concejal de Bogotá, por UC, Gustavo Páez, relató que hace aproximadamente un mes, un sábado en la tarde, cuando estaba en su casa descansando, el presidente Uribe lo llamó para saludarlo e invitarlo a Palacio. La cita se realizará en 15 días.

Por su parte el representante Luis Enrique Salas, con aval del Partido Nacional Cristiano, reconoció que el Mandatario le ha insistido en que se vaya para uno de los partidos uribistas.
El Presidente es amigo personal del pastor Enrique Gómez y no pasa semana sin hablar con él y dirigirse a sus fieles en los multitudinarios cultos que se realizan en diferentes iglesias del país.

Difusa línea entre fe y política

“Dios habla a través del pastor”, aseguran miembros de diferentes iglesias cristianas en el país haciendo mención a la fuerte influencia de estos líderes religiosos.

Y esa voz, para muchos, no solo es una guía espiritual. Es también su consejero personal. Miles y miles de fieles encuentran en su pastor a un amigo, a alguien que los escucha, y ese fuerte lazo de unión es usado por líderes religiosos para influir en la decisión electoral.

Aunque la mayoría de las iglesias dicen que no hacen campaña desde el púlpito, sí tienen claro que algunos lo utilizan para “direccionar” electoralmente a sus ovejas.

“Yo no les digo que si no votan por mí se van a ir para el infierno”, dice el representante Luis Enrique Salas. “Ellos, ven mi trabajo y el carisma y deciden”, agrega.

El concejal Gustavo Páez estima que el 20 por ciento de los fieles de una iglesia vota por candidatos cristianos, un 40 por ciento vota por aspirantes no conversos y el resto se abstiene.
Algunas de estas iglesias tienen su “gancho”.

La palabra de Dios va acompañada de obras sociales como proyectos de vivienda, mercados o becas. “Apartamos lo político de lo religioso, pero para cuestiones o actividades sociales involucramos lo político con lo religioso (…) Tomamos lo bueno de la política para obtener beneficios sociales”, dice Salas.

Los cristianos tienen muchas herramientas para aspirar a lograr sus metas. Hoy no solo cuentan con sus púlpitos, sino toda una estructura de medios electrónicos conformada por cerca de 30 estaciones de radio, varios canales de televisión, señales satelitales, editoriales, periódicos y productoras de música.

Otro factor que ayuda bastante en este ‘matrimonio’ de política y fe, son los inmensos recursos con que cuentan las iglesias como producto de diezmos, ofrendas y primicias. De acuerdo con uno de los pastores que pidió reserva de su nombre, todas las iglesias cristianas en el país pueden mover más de un billón de pesos al año, en efectivo, dinero que no paga impuesto ni tiene controles de orden legal.

Friday, August 26, 2005

La pasión

Por:Fernando Vallejo

Los Evangelios son cuatro: el de Mateo, el de Marcos, el de Lucas y el de Juan. Si en vez de decir "los Evangelios" a secas, decimos "los santos Evangelios", entonces sus autores son: san Mateo, san Marcos, san Lucas y san Juan. Y como al español últimamente le ha dado, para sumárselo a su anglización rabiosa, por el vicio nefando de la mayusculitis como si fuera alemán, entonces sus cuatro autores son: San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan. Yo, que no paso de un antioqueño carrieludo, les diría simplemente don Mateo, don Marcos, don Lucas y don Juan. "Doctores" no porque ya sabemos que en Colombia "doctor" es cualquier h.p. (o si prefieren, H.P. con mayúscula) y de insultar no se trata. Se trata de comprender: de ver claro en lo confuso y de sacar agua limpia de un pantano. Porque pantanosos son los cuatro Evangelios, a mí que no me vengan con cuentos. Marcos y Lucas no conocieron a Cristo, y casi todo lo que cuentan de él lo tomaron de Mateo, que fue el que escribió primero y que sí lo conoció, como también lo conoció Juan, el discípulo amado y autor del último Evangelio. Mateo escribió su Evangelio en arameo, que era lo que hablaban en la comarca de Galilea, pero de inmediato fue traducido al griego, la lengua en que escribieron los otros tres. Marcos y Juan eran judíos y también de Galilea, y hablaban por lo tanto arameo (Lucas no, no era judío, era gentil y de Antioquía en Siria). ¿Cómo le hicieron entonces para escribir sus evangelios en griego, que yo en años y años de estudios empeñosos no logro ni medio leer? Ah, yo no sé. Lo aprenderían por ciencia infusa del Espíritu Santo: del Paráclito, que también así se le dice a la palomita blanca que bajó sobre los apóstoles en lenguas de fuego para infundirles todas las lenguas, y que salvó al presidente Uribe de los paramilitares, según nuestro Primer Mandatario le contó recientemente a Patricia Janiot en CNN. Ah no, perdón, fue de las Farc de las que lo salvó, que eran los que lo querían matar pero a quienes él les perdonará sus crímenes decretándoles impunidad absoluta y volviendo la otra mejilla como Cristo porque no es vengativo sino todo lo contrario, un hombre bueno cuya sexualidad sólo se expresa con el gustico de contar votos: cada mil quinientos eyacula. Y a propósito de este santo varón bendecido por el Paráclito, ¿qué fue lo que pasó la otra noche en La Carolina, en la oscuridad de sus montañas y de las conciencias? Ah, yo no sé, infórmense en Semana, que allá sabrán. Pregunten por los Doce Apóstoles, así, con mayúsculas, capitaneados por Santiago el Mayor. Pero volviendo a los Evangelios, ¿qué decía que se me olvidó? Ah sí, que san Mateo escribió su Evangelio en arameo pero que de inmediato lo tradujeron al griego. ¿Quién lo tradujo? No se sabe. ¿Y dónde está el original arameo? Se perdió. ¿Y la traducción original griega? También. ¿Y cómo sabemos que el Evangelio de San Mateo que conocemos hoy y que leen los curas en misa (antes en latín y hoy en lengua vernácula) no es un fraude del viento, un invento de los siglos transcurridos, casi veinte? Ah, yo no sé, Doctores tiene la Santa Madre Iglesia que saben responderlo. Lo que sí sé, porque salta a los ojos en una lectura atenta, es que los evangelistas se contradicen. O sea, el viento tramposo y fraudulento que ha tenido veinte siglos para ponerlos de acuerdo se ha limitado a soplar como en un caracol vacío. Un ejemplo. Cuando crucifican a Cristo le ponen a lado y lado, en sendas cruces, a dos ladrones, de los cuales hablan los cuatro evangelistas. Juan apenas si los nombra ("en el Gólgota donde lo crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado, y en el centro Jesús"). Mateo dice lo mismo ("También crucificaron con él a dos ladrones: uno a la derecha y otro a la izquierda), pero luego agrega que los príncipes de los sacerdotes, los escribas y los ancianos, más los que pasaban cerca a la cruz, injuriaban a Cristo y se burlaban de él diciéndole que si era tan el Hijo de Dios y tan el Rey de Israel, que se bajara de donde lo habían colgado, y "de la misma manera, también lo insultaban los ladrones que habían sido crucificados con él". Y lo mismo cuenta Marcos: que lo crucificaron con "dos ladrones, uno a su derecha y otro a su izquierda", y que los príncipes de los sacerdotes y los escribas y los que pasaban lo injuriaban y se burlaban de él, para terminar el pasaje diciendo: "Incluso los que estaban crucificados con él le insultaban". Pero Lucas, después de contar que lo crucificaron con dos ladrones, "uno a la derecha y otro a la izquierda", y que todo el mundo se burlaba de él y lo injuriaba, termina el episodio de una forma muy distinta: "Uno de los ladrones crucificados le injuriaba diciendo: «¿No eres pues Cristo? Sálvate a ti mismo y a nosotros». Pero el otro le reprochaba a su colega: «¿Ni siquiera tú que estás en el mismo suplicio temes a Dios? Nosotros, en verdad, aquí estamos merecidamente pues recibimos lo debido por lo que hemos hecho, pero éste no hizo mal alguno». Y luego le dijo a Jesús: «Acuérdate de mí cuando estés en tu reino». A lo cual le respondió Jesús: «En verdad te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso»". ¿Entonces qué, en qué quedamos? ¿Los dos ladrones lo insultaban, o sólo uno? Mateo y Marcos dicen que ambos, pero Lucas dice que sólo uno. ¿A quién le creemos? ¿A aquéllos, o a éste? A mí el asunto del buen ladrón me tendría sin cuidado si la Iglesia no sostuviera la "canonicidad" de los cuatro Evangelios, esto es, que al igual que los 23 libros restantes del Nuevo Testamento y todos los del Antiguo, los cuatro Evangelios fueron inspirados por Dios. "Un libro es canónico cuando habiendo sido escrito bajo la inspiración divina es reconocido y propuesto como tal por la Iglesia. La Iglesia no define como canónico ningún libro que no sea inspirado", palabras de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra inspiradas si no por Dios por lo menos por monseñor José María Escrivá de Balaguer, fundador y dueño del Opus Dei, un negocito del carajo. ¡Carajo, qué son todos estos cuentos! ¿No se podía poner el Espíritu Santo de acuerdo consigo mismo al dictarles a los cuatro evangelistas cuatro versiones concordantes en vez de ponerlos a contradecirse en este asunto de los dos ladrones? Señor presidente Uribe: hago una pausa aquí para preguntarle cómo supo que fue el Espíritu Santo el que lo salvó de las Farc y no el Padre o el Hijo. ¿Tiene usted forma de distinguirlos? ¿De decirnos cuál de las Tres Personas Distintas de la Santísima Trinidad es cuál, separándola de las otras? Le dijo usted a Patricia Janiot que el Espíritu Santo fue su salvador. ¿Cómo lo reconoció, cómo lo supo? ¿Por la apariencia? ¿Por la voz? ¿Por el olor? ¿A qué olía? ¿A azahar, o a tabaco rancio? Propongo que la Universidad de Lovaina le dé a Su Excelencia el Doctorado Honoris Causa en Teología y que lo firme el Papa Ratzinger. ¡Hosanna, colombianos, de Primer Mandatario tenemos un teólogo, Colombia está salvada! Como el cuentecito ese de los dos ladrones, entre contradicciones, ridiculeces, turbiedades, infamias, atropellos, absurdos y mentiras, en los Evangelios tengo contados como mil quinientos que he ido anotando en cuadernos para sacárselos en cara a la Iglesia cuando acepten mi desafío a discutir ante los niños de Colombia sus embustes por televisión. Aquí les va un atropello mezclado con una infamia: el episodio del endemoniado y la piara de cerdos. Lo cuentan tres de los cuatro evangelistas: Mateo, Marcos y Lucas. Que al llegar Cristo a la región de los gadarenos y los gerasenos vino a su encuentro un endemoniado (Mateo dice que dos) pidiéndole que no se metiera con él, que lo dejara tranquilo con sus demonios adentro. Pero Jesús, que actuaba como Nazarín el de la novela de Galdós y la película de Buñuel que donde ponía la mano metía la pata, resolvió sacarle los demonios y hacerlos entrar en una piara de cerdos que por allí pacían. Y dicho y hecho. "Entonces toda la piara corrió con ímpetu por la pendiente hacia el mar y pereció en el agua", dice Mateo. Y Marcos: "Y saliendo los espíritus inmundos, entraron en los cerdos; y con gran ímpetu la piara, alrededor de dos mil, corrió por la pendiente hacia el mar, donde se iban ahogando". Y Lucas: "Salieron los demonios del hombre y entraron en los cerdos; y la piara se lanzó con ímpetu por un precipicio al lago y se ahogó". ¡Dos mil! ¿Se imaginan? Ése fue el dañito que la Segunda Persona de la Santísima Trinidad les hizo a los porqueros. Supongamos que le haya hecho un bien al endemoniado sacándole los demonios, ¿pero a los porqueros? ¿Les pagó acaso a los porqueros los dos mil puercos que les hizo caer al lago o al mar? ¡Qué se los iba a pagar! Mateo concluye el episodio así: "Los porqueros huyeron y al llegar a la ciudad contaron todo, en particular lo de los endemoniados. Ante esto toda la ciudad salió al encuentro de Jesús y al verle le rogaron que se alejara de su región". Y con similares palabras concluyen el episodio Marcos y Lucas. ¿Y saben qué comentan al respecto, en nota de pie de página de su edición de los Evangelios, José María Escrivá de Balaguer y sus secuaces de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra? Esto: "Contrasta la distinta actitud ante Jesucristo: los gerasenos piden a Jesús que se aleje de la ciudad; el que fue librado del demonio quiere quedarse junto a Jesús y seguirle. Los habitantes de Gerasa han tenido cerca al Señor, han podido ver sus poderes divinos, pero se han cerrado sobre sí mismos pensando sólo en el perjuicio material que constituyó la pérdida de los cerdos; no se dan cuenta de la obra admirable que ha hecho Jesús". ¡Imbéciles! A ver si los Uribes aceptan que Cristoloco, por sacarles los demonios de adentro a Tirofijo, les eche por un despeñadero sus toros de lidia de La Carolina. Y a propósito, Uribe, de marranos y toros de lidia y demás animalitos hermanos míos de cuatro patas: ¿ya echaste a la mataperros Londoño del Instituto de Bienestar Familiar, o sigue impune? Impune como está impune el mataperros Lucho Garzón, que electrocuta 35 mil perros callejeros al año en su Centro de Zoonosis. Te va a llover, Uribe, te va a llover. Cristo es un loco arbitrario y rabioso. ¿Qué es la parábola de los obreros de la viña, que cuenta Mateo, si no la consagración de la arbitrariedad? Un amo sale a contratar obreros para su viña, a denario por día. A unos los contrata al amanecer, a otros a la hora tercia, a otros a la hora sexta, a otros a la hora nona y a otros a la hora undécima. A la caída de la tarde llama a su administrador y le ordena: "Llama a los obreros y dales el jornal, empezando por los últimos hasta llegar a los primeros". Y así procede, a todos les paga un denario, a los que trabajaron el día entero bajo el calor y a los que sólo trabajaron una hora, y no sólo eso sino que les paga primero a los que llegaron de últimos. Y cuando los que trabajaron el día entero se lo reprochan, a uno de ellos le contesta: "Amigo, no te hago ninguna injusticia; ¿acaso no conviniste conmigo en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero dar a este último lo mismo que a ti, ¿no puedo yo hacer con lo mío lo que quiero? ¿O es que vas a ver con malos ojos que yo sea bueno? Así los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos". Les evito la explicación entera de los secuaces del Opus Dei por descarada y estúpida. Concluye así: "A primera vista, la protesta de los jornaleros de primera hora parece justa. Y lo parece porque no entienden que poder trabajar en la viña del Señor es un don divino". Va fan culo, que trabaje su madre en ella, en la viña del Señor, que yo me siento a rascarme las pelotas. Ésta es la parábola de la arbitrariedad y la injusticia. ¡Por las barbas de Castro, por la calva de Lenin, por la tumba de Marx! ¡Viva la revolución matacuras! En cuanto al rabioso, sirva para retratarlo la expulsión de los mercaderes del templo. "Y entrando en el templo comenzó a expulsar a los que vendían y a los que compraban y derribó las mesas de los cambistas y los puestos de los vendedores de palomas. «Escrito está que mi casa será llamada casa de oración y vosotros la habéis convertido en cueva de ladrones»" (Marcos, 11, 15-19). Y yo pregunto: ¿Si no quería que los cambistas y los vendedores de palomas trabajaran en el templo, por qué no los hizo ricos? ¿No dizque era pues el Hijo del Padre, y su padre el Todopoderoso? Lo que pasa es que según mandato del Éxodo (23,15) los judíos no se podían presentar en el templo con las manos vacías sino que tenían que traer siempre una víctima para el sacrificio. Así que para facilitarles a los que venían de lejos el cumplimiento de este mandato infame se había montado en el atrio del templo un especie de feria de ganado, un mercado de venta de animales para el sacrificio. Infame la religión judía que no respetaba a los animales, e infame la religión cristiana que nació de ella. ¿Cómo se puede sacrificar a un cordero, que siente y sufre como nosotros, en el altar de Dios, que no existe? ¿Y que si existe es el Todopoderoso que no necesita de la sangre de un pobre animal inocente? ¡Judíos cabrones! ¡Cristianos cabrones! ¡Maricas! ¡Pirobos! En cuanto a las palomas que vendían los mercaderes del templo, ¿no estaría entre ellas el Espíritu Santo, el Paráclito? ¿El que salvó a Uribe de las acechanzas de las Farc? Y ojo a no leer "paralítico" ni ir a pensar que el Paráclito es el que lo tiene todo el tiempo parado. No. Ésos son los lectores de SoHo. ¡Ah con estas viejas en pelota que salen aquí crucificadas, en un vía crucis más doloroso que el que padeció Cristo! ¡En qué estado nos mantienen! Tan perturbadoras ellas, tan capaces de parir, desde sus entrañas tenebrosas, los muchachos más hermosos...